top of page

AUTORES: Daniela Reyes,

                     Daniela Obando,

                     Deiby Jojoa

                     Darío Tobar.

 

En el año 1904 como cualquier domingo todo transcurría normal en la plaza mayor, la gente vendía sus productos, los campesinos de las provincias llegaban para negociar sus cosechas y suplir las necesidades de la gente, pero la plaza después del domingo quedaba totalmente sucia y desordenada. En un domingo como cualquier otro doña Rosa una comerciante de la plaza pasaba por el sitio de venta de don Miguel, un viejo colega.

—Doña Rosa venga le cuento un chisme, solo en esta semana se han abierto 6 puestos, ha empezado a llegar más mercancía y todo se ha vuelto un caos.

—Ay! Sí, don Miguel ando preocupada por esa situación, será que nos van a quitar el trabajito, decía con un gesto de inquietud.

—No se preocupe, se va a poner bueno el comercio, no ve que están viniendo a comprar más personas, le dijo intentando que doña quede más tranquila.

—Pues si don Miguel, mejor vaya a vender y deje de andar chismoseando.

Con el pasar de las semanas los comerciantes fueron llegando de una forma desbordante, por lo que el Consejo de Pasto pensó en creación de un edificio de la plaza para dar cabida a las transacciones de carácter comercial, así se construyó la plaza central. Este rumor llegó rápidamente a los odios de los pequeños comerciantes.

—Doña Rosa, ¿si escuchó?, que nos van a dar un puestico en una tal plaza de mercado.

—Sí qué buena noticia, ojalá vendamos más, creo que será en el churo un poco alejado del centro.

Los comerciantes con la expectativa de un mercado se pasaron a un lugar adecuado para vender sus productos, todo iba muy bien, cada vez más personas llegaban a hacer sus comprar y ahora tendrían que abrir todos los días de la semana, la plaza por estos días causaba admiración por su belleza arquitectónica de estilo neoclásico romano.

Al llegar a su nuevo puesto de trabajo doña Rosa quedó sorprendida.

—Huepuchicas, quién podría haber pensado en un lugar tan lindo, ay! Mijita nos va a ir muy bien, le decía a la pequeña Pilar, su única hija.

—Si mami, qué felicidad que trabajes aquí, respondió pilar con una sonrisa de oreja a oreja.

Con el auge que toma la plaza central de mercado el churo deja de estar aislado y adquiere identidad por lo cual sus alrededores pasan de ser casas a convertirse en sitios de comercio de cualquier modalidad.

Don Ramón se apresuró a poner su puesto cerca al de Doña Rosa y no demoró en ir a charlar.

—Rosita, esto se está moviendo mucho, las trasnochadas me tienen cansado y el ruido de las bestias de carga es jadeante.

—Claro don Miguel la multitud de la gente no viene sola, lo bueno es que los restaurantes también abren, así por lo menos comemos alguito.

El sector del churo se fue transformando notablemente, con el tiempo las viejas casas con huertos se demolieron para abrir locales y algunas para hoteles o residencias los cuales alojaban comerciantes que venían de distantes partes a entregar sus productos a las 3 o 4 de la mañana. Todo este trajín de la madrugada trajo consigo las famosas cantinas que rápidamente tomaron fuerza gracias a Manuel, un hombre adinerado que miró en sector el movimiento necesario para hacer de las suyas. El ambiente se empezó a tornar pesado y Doña Rosa no fue la única que lo notó.

—Qué vaina esas cantinas Rosita— dice Miguel decepcionado.

—Don miguel, eso no va a traer nada bueno, en la plaza de mercado ya se escucha de muchachitas de los pueblos que vienen a trabajar de meseras y quien sabe que más las hará hacer ese tal Manuel, se escucha que anda en negocios raros.

—Ay! Doñita, ese hombre no es bueno, pobres niñas indefensas y además de eso dizque apuestas ¡horasite! lo peor es que no creo que vaya a parar esta situación, cada día está peor, dijo Miguel con un gesto triste.

Las tabernas reunían toda clase de gente, la prostitución poco a poco fue cogiendo impulso, la música de la vitrola daba paso al romance el cual al parecer iba a acompañado de todo el dinero que llevaba el cliente, Manuel no esperó mucho y empezó a traer chiquillas del norte del país.

—Las cosas están difíciles por aquí, a la gente no le está gustando el ambiente, los habitantes de todo pasto se están quejando.

—Si Doña Rosa, todo está muy desorganizado, la ciudad cree que por culpa del mercado esta zona tomó malos caminos, ese Manuel tiene la culpa, asintió Don miguel cabizbajo.

—Imagínese ahora, ques que piensan en sacarnos, de que vamos a vivir.

En el día menos pensado por ahí a las 4 de la tarde en un pequeño disturbio se empezó a quemar uno de los puestos, las personas creían que era algo controlable, con el pasar de los segundos todo se chamuscaba, hasta desatar un incendio.

—¿Dónde está mi niña? Doña rosa gritaba con fuerza, pero nadie le ponía atención.

Las personas corrían por toda la plaza, algunos buscando a sus familiares, a sus amigos y otros a sus mascotas, con todos los gritos el Doña Rosa no hacía la diferencia, cada uno empujaba para poder salir, pero era difícil moverse rápidamente.

Doña Rosa desesperada buscaba sin cesar a su hija, pero ya había que desalojar el lugar, el 70 % del mercado ya estaba totalmente incinerado, el cuerpo de bomberos intentaba controlar al fuego, pero les era imposible, Doña Rosa gritaba, solo tiene 7 años y decía mirando al cielo.

—Mi hija, ¿por qué mi hija? Decía llorando y gritando. ¡Ay! Diosito, traemela sana y salva.

En ese momento se alcanzó a escuchar entre los gritos “Pilar”

—¡Tengo a Pilar!, vámonos, dijo Don miguel cuando doña Rosa perdía impulso en sus gritos.

Don Ramón ayudó a doña Rosa a salir del lugar y aunque todo quedó totalmente destruido, ella estaba feliz, pero esta catástrofe obligó a que se crease otra plaza de mercado que fue trasladada al sector del Potrerillo.

Doña rosa empezó desde cero, pero pudo recuperarse y seguir trabajando.

Sin embargo la calle del churo, la calle 19, siguió en malas andanzas sin que nadie pueda tomar control de ello.

EL CHURO Y SUS ANDANZAS

AUTORES:Luis Tello,

                    Carolina Acosta,

                    Katherine Burbano,

                    Andrés Chamorro.

 

A finales del mes de julio, comencé a trabajar como investigador para una revista científica de bajo prestigio. Su mala reputación se debía al contenido de sus publicaciones, siempre argumentando que en el centro de la ciudad, específicamente en la plaza de Nariño, existía una falla espacio-temporal. Todo ese tipo de divulgaciones, fueron calificadas como pseudociencia por algunos científicos que se atrevieron a leer la revista. Más adelante, la empresa de comunicación y periodismo local, inició una investigación sobre la revista y su personal, de modo que, se nos pidió colaborar con el equipo periodístico que nos visitaría al día siguiente.

Ése día, en horas de la mañana, fuimos visitados por el equipo periodístico, y nos alistamos para una serie de entrevistas que habían preparado. Las entrevistas se realizaron individualmente, quizá querían obtener opiniones diferentes sobre la temática central de la revista, aunque no estoy seguro. Luego, los pocos empleados y superiores tuvimos una reunión para decidir si cambiábamos el enfoque de nuestras publicaciones, teniendo en cuenta la situación de la revista y la visita de la empresa de comunicación, se llegó a la conclusión de cambiar el contenido y ofrecer temas con mayor variedad, pero sin salirse del contexto científico.

En la semana siguiente, encontré un artículo viejo en la página web de la NASA acerca de un asteroide, a continuación, me documenté todo lo que pude sobre el tema, y advertí que esa noche el asteroide pasaría bastante cerca de la tierra, a una gran velocidad. Sin embargo, no sabía que ese evento astronómico transformaría de forma radical la estructura espacial del mundo. Más tarde, salí rápidamente del lugar de trabajo que se encontraba en las afueras de la ciudad, y me dirigí a mi casa ubicada a una cuadra de la plaza de Nariño. Cuando estaba por llegar, noté que caminaba justo por el centro de la plaza y recordé la supuesta existencia de la falla espacio-temporal, pero en ese instante…

No recuerdo exactamente qué fue lo que pasó, solamente vi un destello de luz y amanecí recostado en la cama de mi habitación. Al despertar todo parecía normal, no obstante, miré la ventana del cuarto y me di cuenta que estaba del lado equivocado, así que me levanté y al mirar por la ventana no entendía qué era lo que había ocurrido.  

Decidí salir a la calle con rumbo a la plaza de Nariño y mientras caminaba, fui sorprendido por el cambio estructural y arquitectónico de esa zona de la ciudad. Las calles iban en sentido contrario, los edificios que antes se ubicaban en el lado derecho de la calle ahora estaban en el izquierdo. A pesar de toda la confusión, continúe caminando hacia la plaza, pensado que quizá era un sueño o alguna clase de trauma por lo sucedido anteriormente en el centro de la plaza. Al llegar al lugar, todo parecía normal, con excepción del cambio de sentido, me sentí muy inquieto y no pude evitar preguntar a una persona que pasaba por allí.

-Hola, ¿puedo hacerle una pregunta?

-¿Qué ocurre? -respondió la persona.

En ese momento me di cuenta que no tenía una pregunta clara, además, aquella persona parecía muy normal, como si no supiera lo ocurrido. Aun así, me atreví a preguntar.

-¿Ha notado algo fuera de lo común en la ciudad?

-No entiendo a qué se refiere, ¿puede ser más específico?

-¡Todo está desorientado! ¡Los lugares cambiaron! ¡Nada es como debería ser! –le grité indignado.

-Mira no sé qué te pasa, pero mejor me voy. –respondió con una cara de sorpresa y se marchó con paso apresurado.

Al regresar a casa todo continuó igual. Y ahora, un año después, nada ha cambiado. Sin embargo, durante ese tiempo me dedique a investigar qué fue lo que ocasionó este suceso, y descubrí que el asteroide y la falla espacio-temporal, fueron los causantes de este incidente. Es decir, en el momento que caminaba por el centro de la plaza de Nariño, el asteroide pasó justo al lado de la tierra con una gran velocidad ocasionado que el planeta girara hacia el otro lado, entonces, esto hizo reaccionar a la falla espacio-temporal, creando una paradoja o nueva línea de tiempo, y  al estar justo en el punto de acción fui transportado al otro lado del lugar.    

AUTORAS: Kelly Osorio,

                      Yesenia Solarte.

                     

 

Kelly una chica de 22 años, estudiante de Comunicación Social; era el año 2015 y ella cursaba séptimo semestre, estaba muy preocupada ya que en este semestre tendría que presentar su trabajo de grado; estando en ésta situación, Kelly decidió hablarle a su madre y contarle que ella tenía una propuesta sobre adopciones, para mejorar la parte de la información debido a que su familia vivió todo el procesos de las adopciones en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Regional Nariño; su madre muy contenta decidió apoyarla.

 

Durante el transcurso de la investigación, Kelly tuvo muchos inconvenientes en el instituto, así que decidió volver a repetir el curso de investigación y fue ahí donde tuvo la oportunidad de dar a conocer su investigación y exponerla ante sus dos amigas Yesenia y Krupskaya. Ellas decidieron unirse y seguir con la investigación, y fue así como pasaron juntas todos los procesos académicos para llegar a la investigación.

 

Fue un lunes cuando sustentaron ante el asesor asignado en el programa de comunicación social de la Universidad Mariana, y la profesora de investigación, ese día las tres estudiantes expusieron la problemática que trataba sobre las falencias que ellas habían encontrado en la información divulgada acerca de los procesos de adopción del ICBF-Regional Nariño.

 

La socialización inició con la presentación de los objetivos de la investigación, los cuales fueron: diseñar una campaña estratégica de comunicación educativa dirigida al fortalecimiento de la información sobre los procesos de adopción del ICBF-Regional Nariño; identificar y diagnosticar dicha información. Todo transcurrió muy bien durante la socialización, la cual fue aprobada por los evaluadores; estas chicas estaban muy contentas así que decidieron celebrar y compartir una linda parte en una heladería en el sur de la ciudad.

 

Luego de la aprobación para realzar trabajo de campo, el tiempo transcurría y los obstáculos eran más notorios, el ICBF-Regional Nariño no daba su aprobación para que las estudiantes pudieran investigar; pero fue en esos momentos tan críticos que su asesor llamó a Kelly para decirle:

 

  • “Kelly en mi oficina está Raquel, ella pertenece a la Campaña Super Amigos del ICBF, quiere hablar contigo asi que te esperamos”

 

Kelly con mucha emoción luego de tantos obstáculos, salió de inmediato y  llegó a la oficina se presentó ante Raquel y decidieron tomar un café y conversar acerca de sus proyectos; de esta conversación salió una alianza muy grande ya que Raquel ayudó a estas tres chicas a que en el ICBF-Regional Nariño les dieran la aprobación, pero también Raquel fue beneficiada ya que Kelly, Yesenia y Krupskaya, le brindarían toda la información acerca de los medios de comunicación para difundir el mensaje de super amigos.

 

El reloj iba corriendo cada vez más y fue como en el 2016 estas chicas ya tenían todo realizado para sustentar su primer avance ante su asesor y los dos jurados asignados, ya la solución al problema estaba y los instrumentos para realizar el diagnóstico la identificación y el diseño de la campaña estaban a punto de ser sustentado en días.

 

El dia llegó los nervios estaban de punta Yesenia habló con sus amigas diciéndoles que el punto de encuentro era el programa era ahí su sustentación, así que Kelly y Krupskaya salieron de sus casas se encontraron con Yesenia y se desplazaron a su sustentación, luego de la sustentación las estudiantes recibieron felicitaciones y algunas recomendaciones para realizar lo último y poder obtener el título de comunicadoras sociales.

 

Luego de haber hecho las respectivas recomendaciones para mejorar aún más la investigación y de haber aplicado y analizado resultados y por supuesto diseñado la campaña estratégica Kelly, Krupskaya y Yesenia estaban listas para sustentar su Trabajo de Investigación, pues ya tenían el aval de su asesor y jurados así que la fecha fue asignada la sustentación final fue el 1 de noviembre del 2017.

 

El dia tan anhelado había llegado siendo la 1 de la tarde las tres investigadoras se dirigieron hacia la universidad Mariana para preparar todo lo que concierne a su sustentación final, estaba todo listo eran las dos de la tarde los invitados de honor habían llegado, si, era su familia. Dos y 10 de la tarde se dio inicio a la sustentación, tras los nervios y ansiedad de ese momento se dio fin a la socialización de la campaña, finalmente obteniendo resultados favorables para su trabajo de grado y así el profesor Felipe y la profesora Elizabeth expresaron sus felicitaciones y comunicaron a los asistentes, que el trabajo para optar el título de comunicadoras sociales, había sido aprobado.

 

Fue un momento muy emotivo para las tres, puesto que era algo que había soñado y por el cual se habían esforzado casi 3 años de su carrera, ahora todo está listo para recibir el título oficialmente.

EL OTRO LADO DEL LUGAR

PASO A PASO SE CUMPLEN

           LOS SUEÑOS

bottom of page